Olivia Arias - 2002, 26 de Noviembre
Entrevista: Katie Couric (NBC)
"A UN AÑO DE SU IDA"
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En esta entrevista, Olivia, esposa de George, a un año de la muerte de su esposo, habla un poco de su vida despues de la separacion de The Beatles, y su aficion por la Jardineria.
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Londres tiene ambiente de nuevo, desde Downing Street hasta Abbey Road. Y los aficionados a la música todavía peregrinan al número 3 de Abbey Road, los legendarios estudios en los que los Beatles grabaron clásicos como "Something", "Here Comes the Sun" y "While my Guitar Gently Weeps". Éstos fueron escritos por George Harrison, que falleció este viernes hace un año. Desde entonces, el mundo ha llorado suavemente por él. Aquí está un vistazo exclusivo al retiro privado de un hombre muy privado. Olivia, la viuda de George Harrison, comparte historias, secretos y canciones que nunca se habían oído antes.
Se le llamó el Beatle callado, el gigante discreto del pop. Más adelante en su vida, algunos le etiquetaron como un recluso, un músico brillante y a la vez excéntrico. Pero para ella el George Harrion verdadero no era un enigma en absoluto. Ella fue su compañera constante, su mayor fan. Ella fue su mujer.
"Era una persona con la que tuve una gran relación", dice Olivia Harrison. "Y también tenía un gran sentido del humor. Y era muy serio y aspiraba a un tipo de conciencia más elevado, una vida más elevada".
No fue fácil hacer que Olivia accediera a una entrevista. Después de todo, se trata de una mujer que se pasó tres décadas sin hablar sobre George., un hombre que guardó intensamente su privacidad. Lo cual lleva a preguntarse, ¿por qué habla ahora? Ella dice que quiere que el mundo celebre la nueva música de George y después su vida.
Y en ningún sitio se siente la presencia de Harrison con más fuerza que en Friar Park, las colinas con jardines de su casa en las afueras de Londres. Aquí es donde el afamado ídolo del rock y su mujer compartieron muchos momentos preciosos juntos. Y ahora, por primera vez, Olivia abre las puertas de su santuario durante 27 años.
Katie Couric: "Este es un lugar espectacular, y George lo adoraba absolutamente, ¿no?"
Olivia Harrison: "Sí, le encantaba. ¿Sabes? Tuvo que escapar de Londres, y nos fuimos yendo cada vez más lejos. Y encontró un lugar donde apartarse de las multitudes y era éste.
A hora y media al oeste de Londres, la mansión gótica de 120 habitaciones fue construida a finales de la primera década del siglo XIX . En un terreno de 30 acres, se encuentra envuelto por la nieble del valle del Támesis. Pero George se sentía más a gusto fuera, en los jardines de Friar Park.
Katie Couric: "¿Plantó George todo esto él mismo?"
Olivia Harrison: "Sí. Quiero decir, le ayudaron".
Nos sentamos en una tarde lluviosa típicamente inglesa. Pero como hubiera dicho George, "es bueno para el jardín".
"Sabes, era la naturaleza lo que él realmente amaba", dice Olivia. "Y creo que se sentía más próximo a Dios en la naturaleza".
Puede que la manzana de los Beatles se volviera amarga en 1970, pero para George fue un nuevo comienzo. Compró Friar Park, que fue un gran contraste con la Beatlemanía y un lugar perfecto para preguntarse las preguntas esenciales de la vida: "¿Quién soy?" y "¿Qué estoy haciendo aquí?" y "¿A dónde voy?"
Olivia Harrison: "George siempre decía ‘Nadie tenía tiempo, nadie se preguntaba nunca esas cosas’. Y realmente ahí es donde estaba él. Y sintió eso desde una edad temprana, pero a causa de sus obligaciones, de su carrera, de que estaba en una banda y de que tenía que escribir un montón de canciones y aún tenía muchas aspiraciones que cumplir, sabes, tuvo que continuar participando probablemente durante más tiempo del que quería.
Katie Couric: "Me gusta la manera en que dice que estaba en una banda. Como si no fuera gran cosa".
Olivia Harrison: "Bueno, así es, ¿sabes?"
Katie Couric: "¿De alguna manera es así como él lo sentía?"
Olivia Harrison: "Sí, sí y no. Quiero decir, a veces la gente decía ‘¿Eres un músico?’ y él decía ‘Bueno, solía estar en una banda’".
Sin embargo la privacidad no lo era todo. Harrison temía por su seguridad personal, y según ha resultado ser, con razón.
"Fue una experiencia aterradora", dice Olivia. "Fue una experiencia casi mortal".
Fue en diciembre de 1999, sobre las tres de la mañana. Mientras dormían, un esquizofrénico de 33 años de alguna manera entró en Friar Park y les atacó a ambos brutalmente, apuñalando a George en el pecho hasta ocho veces.
Katie Couric: "Quizá no quiera admitirlo, pero usted fue bastante pendenciera".
Olivia Harrison: "Sí".
En un intento desesperado por dominar al asaltante, Olivia le golpeó, primero con un atizador de la chimenea y luego con una lámpara antigua.
Katie Couric: "Usted cogió aquella lámpara y le golpeó fuertemente en la cabeza con ella.
Olivia Harrison: "Oh, sí. Tenía que hacerlo. Tengo que decir que George estaba enseñándome. Y George era muy valiente, y la gente no lo sabe. Porque a él ya le había herido, y tuvo que saltar y derribarle para evitar que me atacara a mí. Sabes, él también salvó mi vida.
Katie Couric: "Se salvaron la vida el uno al otro".
Olivia Harrison: "Sí, lo hicimos. Y fue una experiencia interesante. Porque, sabes, no hay mucha gente que pase por esa prueba, gracias a Dios".
George pudo haber salido de ese roce muerto, pero su próxima prueba sería la última. Tras una batalla de cuatro años con el cáncer, George Harrison falleció este viernes hace un año. Olivia dice que se enfrentó a la muerte sin miedo ni pena. De algún modo, era el viaje para el que se había estado preparando durante casi toda su vida. Después de todo, éste era el hombre que, hace treinta años, escribió sobre el "arte de morir".
Katie Couric: "Mientras estuvo enfermo, ¿cómo lo llevó todo? El hecho de que algo le estuviera pasando a su cuerpo, haciendo estragos en él, algo que él realmente no podía controlar".
Olivia Harrison: "Él, sabes, él nunca, creo yo, sintió que tuviera el control. Él dio su vida a Dios hace mucho tiempo. No estaba intentando agarrarse a nada. No. Estaba bien así. Seguro, sabes, quiero decir, a nadie le gusta estar enfermo, a nadie le gusta no estar cómodo. Pero, sabes, él convivió con lo que estaba ocurriendo. Una vez dijo, ‘Sabes, no puedes empezar a pensar en Dios justo al final de tu vida, tienes que practicar. No es algo con lo que simplemente te tropieces, sabes, el conocimiento y la propia realización, tienes que trabajar por ello’.
Él trabajó hasta el final también en su música. Pero no pudo ver terminado "Brainwashed", una colección de once nuevas canciones, todas excepto una escritas antes de su enfermedad. Así que Olivia llamó a dos músicos excepcionalmente preparados para completar el trabajo: Jeff Lynne, buen amigo y compañero de George en los Traveling Wilburys, y, no adivinan, aquí llega el hijo, Dhani ("Here comes the SON")
"Fue la cosa más feliz y más triste que nunca hemos tenido que hacer", dice Dhani Harrison. "Fue un gran privilegio y un honor trabajar en un disco como ése, y tan triste que él no pudiera estar allí para hacerlo por nosotros, ¿sabes?"
"Brainwashed" puede ser su canto del cisne, pero si estáis buscando sabias palabras proféticas tendréis que leer muy entre líneas. Su mujer durante 23 años dice que las canciones de George Harrison trataban sobre la vida, no sobre la muerte.
"Sabes, George dedicó gran parte de su vida a alcanzar un buen final", dice Olivia. "Y no tengo ninguna duda de que lo consiguió".
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