¿CÓMO SE CONVIRTIÓ EN UN ÍCONO?
Para convertirse en el icono de bajistas en el que Paul McCartney se convirtió, tiene que ser que naciera para ser un bajista -preparado desde el principio para salir y comprarse su primer bajo. Por supuesto, no ocurrió así. El bajista de los Beatles, Stu Sutcliffe, se quedó en Hamburgo tras una de sus temporadas allí y necesitaban a alguien que le reemplazara. Por defecto, ése fue Paul.
"Él (Stu Sutcliffe, el bajista original de los Beatles) nos dejó cuando terminamos la estancia en Hamburgo, decidió volver a la escuela de arte. En ese punto Paul todavía estaba tocando la guitarra y recuerdo que dijimos "Bueno, uno de nosotros tiene que ser el bajista", y recuerdo que dije "Y no soy yo. Yo no lo hago", y que John dijo "Yo tampoco". Él se opuso a ello y se convirtió en el bajista de ahí en adelante. Entonces ya éramos una banda de cuatro". (George Harrison)
"Stu dijo que iba a quedarse en Hamburgo. Había conocido a una chica e iba a quedarse allí con ella a pintar. Así que fue como oh, oh, no tenemos bajista. Y todos así como que se dieron media vuelta y me miraron. Me vi un poco forzado, la verdad -era como "Bien. mejor que seas tú, entonces". No creo que se hubiera podido pillar a John para hacerlo; habría dicho "No, estás de broma. ¡Tengo una hermosa Rickenbacker nueva!" Por entonces yo tocaba el piano y ni siquiera tenía una guitarra, así que no pude realmente decir que quería ser un guitarrista". (Paul McCartney)
Gracias a esta terquedad, el sonido de los Beatles empezó en aquel momento a tomar la dirección que les llevaría a la fama que ningún grupo de artistas ha conocido ni antes ni después.
En los primerísimos días, Paul tocaba con el estilo que utilizan la mayoría de los guitarristas convertidos en bajistas. Es un estilo saltarín causado generalmente al dejar caer la púa golpeando la cuerda en cada nota. Bill Wyman, de los Rolling Stones, utilizó este estilo años y años.
La combinación de este estilo con un bajo de cuerpo hueco producía, a veces, un sonido muy "redondo" y enérgico, un sonido fácil de visualizar. Si, por ejemplo, Disney fuese a animar "Please please me" (como en la primera parte de "Fantasía"), el bajo probablemente aparecería como manchas redondas oscuras que se desvanecerían rápidamente -bop bop bop bop bop bop, etc. Mientras que claramente funciona y la canción les llevó a lo más alto en todo el mundo, ¿cómo habrían sonado los Beatles en los días del 63 al 65 si Paul hubiera tenido un bajo de cuerpo sólido? Muy distinto, de hecho.