George, El Niño Aburrido
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La infancia de George fue normal. Sus profesores le recuerdan como un niño bastante tranquilo e introvertido que no hablaba casi con nadie. Poco impresionado y escasamente conmovido por el Antiguo Testamento, a la vez que aburrido por aquellas lecciones de Geografía que trataban de asuntos tan raros como las vías fluviales en la Europa del Este, el chico empezó a visitar el music hall del barrio y a comprar discos de rock and roll. Elvis Presley se convirtió en uno de sus primeros héroes. Se compró una guitarra y, junto con otros tres compañeros de colegio, formó el grupo The Rebels.
Aún era un adolescente cuando conoció a Paul McCartney, un alumno de su misma escuela que estaba un curso por delante de él. Y a través de McCartney conoció a John Lennon, que había formado por su parte una banda llamada Quarry Men. De los tres, Lennon era el que tenía la personalidad más dominante. Poseía un ingenio muy agudo y ya había logrado desarrollar un gran talento, tanto artístico como musical; además, le gustaba pasar el tiempo garabateando versos sin sentido y caricaturas enloquecidas. Harrison, bastante más que McCartney, comenzó a vivir bajo la extravertida sombra de Lennon. Mientras que Harrison era relativamente inocente, Lennon ya parecía saberlo todo sobre la vida. Era un rockero hecho y derecho que sabía lo que era tener relaciones sexuales con chicas y que demostraba un extraordinario dominio de la situación cuando se encontraba en escena. “Tanto en lo bueno como en lo malo”, escribiría Harrison a Lennon más adelante, “siempre te admiré”.
Los Quarry Men cambiaron su nombre por el de Johnny (Lennon) y The Moon Dogs antes de presentarse por primera vez al concurso A la busca de estrellas, que se celebraba en la ciudad de Manchester. Superaron en semifinales a un individuo que lanzaba cuchillos con los ojos vendados, pero en la final perdieron frente a un dúo llamado Ricky y Dani, del que nunca más se volvería a oír hablar. Pero el trío perdedor había logrado desarrollar a esas alturas una determinada alquimia que les dotaba de personalidad musical y que iba a caracterizar a sus integrantes. Se trataba de una estructura de poder en la que Harrison se subordinaba a Lennon y McCartney, como vocalistas principales y compositores de sus canciones, pero en la que los tres trabajaban conjuntamente hasta lograr una creación única.
Al trío se unió como guitarra un colega de la misma escuela artística de Lennon llamado Stuart Sutcliffe y, como batería, un conductor de máquinas elevadoras llamado Tommy Moore, a quien reemplazaría Peter Best al cabo de poco tiempo. El grupo cambió de nombre, pasando primero a llamarse The Silver Beatles y, después, The Beatles, según la tendencia que otros iconos del rock seguían a la hora de adoptar sus nombres artísticos, como era el caso de Buddy Holly y The Crickets o de Gene Vincent y los Beat Boys. La primera aventura extranjera del grupo les llevó a algunos clubes de bajo nivel de la ciudad alemana de Hamburgo. Al poco tiempo, Sutcliffe y Best abandonarían el grupo facilitando, así, la entrada al cuarto beatle, Ringo Starr, el menos dotado de talento de los cuatro.
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